La declaración de Vanessa cayó como una bomba en el estudio, por un momento, el silencio fue absoluto, como la calma antes de la tormenta. Luego, la abuela Greta explotó.
— ¿Cómo te atreves?—rugió, levantándose de su asiento con una agilidad sorprendente para su edad. Sus ojos ardían con una furia que Vanessa no había visto.
Antes de que Vanessa pudiera reaccionar, sintió el ardor de una bofetada en su mejilla. La fuerza del golpe la hizo tambalearse.
— Abuela, yo... —comenzó, llevándose una ma