Un giro inesperado (1era. Parte)
Tres días después
New York
Hillary
Es una regla tácita: los cabos sueltos se eliminan. No se negocia con incertidumbres, ni se confía en eslabones débiles. Son amenazas latentes, grietas en la estructura, y cualquiera con medio cerebro sabe que una grieta, por más pequeña que sea, puede derrumbar un imperio si no se sella a tiempo. Es la salida más simple, más limpia, más efectiva para borrar cualquier rastro que pueda conducir a ti.
Pero todo cambia cuando no sabes cuánto sabe ese cabo suelto…