Amantes o enemigos (4ta. Parte)
El mismo día
New York
Alan
La mayor desventaja que podemos tener es un enemigo sin rostro. Uno que no grita, no se expone, no se delata. Un espectro que se esconde detrás de otros nombres, de decisiones disfrazadas de coincidencias. Y lo más peligroso de todo: uno que sabe más de nosotros que nosotros de él.
Ese tipo de enemigo juega en otra liga. Nos lleva ventaja no solo porque actúa primero, sino porque lo hace en silencio. Golpea sin dar aviso, manipula sin dejar huellas, observa mientras t