Por primera vez en años, Victor Townsend retomó su trabajo. Se sentó en el santuario silencioso de su estudio, con una pila de carpetas dispuestas en hileras pulcras sobre el escritorio.
El monitor grande que tenía enfrente brillaba con los informes financieros del departamento de contabilidad, con columnas de cifras y proyecciones que detallaban los gastos de la empresa con precisión.
La vista de Victor recorría los datos con firmeza, y su concentración era deliberada y cuidadosa. No era territ