El silencio del castillo era casi absoluto, interrumpido solo por el suave susurro del viento que se colaba a través de las grietas en las murallas. En la sala común, el grupo se reunía, sus rostros reflejaban la tensión de lo que estaba por venir. Todos sabían que la batalla se estaba acercando, pero ninguno de ellos sabía cómo enfrentarlo aún.
Bella no podía dejar de pensar en lo que había sucedido entre ella y Kael aquella tarde. El beso que compartieron había sido una explosión de emociones