— Creo que Cítiê no ha tenido tiempo de explicarte algunas cosas.– Murmura Mem.
— Bien, creo que recaerá en nosotras instruirte en la intrincada ceremonia e imposible protocolo Kuraní – murmura Burya alegremente, poniéndose en pie y dando saltitos de contenta.
— Frénate un poco rusa, ¿sí?–Regaña Mem.
— Oh, por favor. Ya basta ustedes dos.– Reprende Sarab, dirigiéndose a Burya y Mem.
Las contemplo, y sonrío. Pelean entre sí y se dan codazos , pellizcos y empujones como si fueran un grupo de ni