Muerdo mi labio inferior para no dejar escapar el chillido de sorpresa que ha subido a mí garganta ¡Con unas pocas palabras, Cítiê ha reconocido a Cassandra como la víctima que no es!
—Bien, veo que en este asunto tendré que contar solo con mi propio juicio.– el Emperador suena resignado. Y sin ceremonia de ningún tipo comienza a descender del trono. Llega ante mí y yo instintivamente aparto la mirada de su rostro, no quiero mirarle, me da asco, le odio. Contento las ganas de vomitar y me abraz