Mundo ficciónIniciar sesiónEmilio y Guillermo (Memo) se quedaron en la sala de espera de la UCI, ahora en un silencio tenso. La mentira de Emilio ("Fui a arreglar asuntos de la empresa") flotaba entre ellos, pero Memo, aún demasiado frágil por el shock del reclusorio, no tenía fuerzas para cuestionarla.
Alessandro y Ricardo se unieron a ellos, sus rostros sombríos por las batallas que se libraban fuera de esas paredes. —Acabo de hablar con Luca —dijo







