Luca salió al pasillo, su corazón latiendo con una mezcla de pánico y euforia. Vio a Alessandro, que había observado toda la escena desde el umbral, con el rostro pálido por el shock. —¡Zio, está despierta! ¡Habló! —dijo Luca, su voz temblando. Sacó su teléfono—. ¡Llama a Navarro, ahora! ¡Dile que es un despertar completo!
Mientras Alessandro hacía la llamada, Luca se a