Casa de Seguridad, Valle de Bravo - 11:00 AM
Lombardi asintió, su rostro profesional ahora una máscara de determinación. —Voy con usted, Señor Bellini —dijo, su voz era firme—. No solo como testigo, sino como médico. Sé cómo funciona la mente de Noah Walker. Y sé cómo lo podemos quebrar. No es solo por Amelia; es por lo que es correcto. Usted lo necesita sobrio, metódico. Y ahora mismo... usted no lo está.
Luca lo miró, su mano herida aún latía. Lombardi tenía razón. Estaba al borde del abis