Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en la habitación del hospital seguía cargado con la audaz declaración de Guillermo. La idea de exponer su tragedia familiar al escrutinio del mundo era aterradora, una violación a la intimidad que les quedaba. Pero en los ojos de su hermano, Emilio no vio locura, sino una determinación helada, la de un hombre dispuesto a quemar su propio barco con tal de encontrar un faro en la oscuridad.
Guillermo no esperó. Sacó su lapt







