—Ya no te burles, ¿sí? —respondí algo avergonzado—. Sí, intenté matarlo, pero no tengo ni la fuerza ni las habilidades para lograrlo. Por eso no me quedó otra que usar trucos bajos.
—¿Y cuáles fueron? —respondió Carla encogiéndose de hombros—. Trampa o no, lo importante es que saliste vivo. Sobrevivir es lo que cuenta, no la manera que utilizaste.
El día de ayer en horas de la noche, pensaba igual que ella. Pero ahora… ahora ya no estoy tan convencido.
Me gustaría ser verdaderamente fuerte. No s