Pero las palabras de Fabián acababan de destruir por completo cualquier ilusión que pudiera ponerme al nivel de alguien como él.
En ese preciso momento, la frustración me invadió por completo. Sentía que acababan de cerrarme la única puerta que creía tener abierta.
Justo cuando estaba por rendirme mentalmente, Fabián me volvió a hablar:
—Aunque no puedas alcanzar mi nivel en fuerza, si desarrollas una técnica en combate, podrás defenderte sin problema alguno.
Mi primer pensamiento fue: ¿¡Y por q