Alodia llevaba puesta una bata larga, tipo camisón, en un tono rosa malva muy elegante, con un diseño que se podía apreciar que era de alta calidad. A pesar de ser una prenda de descanso, en ella se veía sofisticada y seductora sin perder el decoro. Su porte, como siempre, era distinguido, con ese aire de dama que sabía muy bien cómo manejar su presencia.
Pero yo, siendo un hombre joven, no podía evitar sentirme un poco incómodo por esto. Entrar así, a solas, y verla vestida de esa forma tan sed