Mi cuñada estaba bastante ebria, pero podía ver que estaba muy contenta.
No quería arruinarle el momento, así que directamente le dije a Raúl:
—Ella volverá en el transcurso de dos días, no te preocupes demasiado.
Al escucharme, Raúl notó un alivio en su voz:
—¿De verdad? ¡Qué bueno eres! Óscar, dile a tu cuñada que estos días no iré a la oficina, me quedaré en casa esperando a que regrese.
—Quiero pedirle perdón en cuanto regrese. Así es como quiero mostrarle mis sentimientos.
Pensé para mí mis