—Yo también tengo mucho calor, voy a quitarme la ropa.
Parece que Luna se contagió demasiado de Paula, porque comenzó a quitarse la ropa prenda por prenda, imitando asi lo que Paula había hecho.
Rápidamente la detuve:
—Luna, no lo hagas.
Paula era muy decidida, pero no podía permitir que Luna se dejara influenciar por ella, no quería que esa mujer la corrompiera en lo absoluto.
Sin embargo, Luna susurró:
—Es que tengo mucho calor, me siento terrible.
Esa noche, Luna había bebido demasiado, y con