Nadie hubiera imaginado que esta reunión terminaría siendo controlada por mi cuñada.
Yo mismo descubrí un lado de ella que nunca había visto antes: su determinación y carácter contundente.
Siempre pensé que Lucía era solo una ama de casa más, dedicada con esmero a sus tareas del hogar.
Pero ahora entendía que mi cuñada era una mujer mucho más compleja e inteligente de lo que había creído.
Lucía, con la mirada fija en Eric, le habló con un tono enérgico y autoritario:
—No hay problema c