POV. Amelia
El coche olía a nuevo, a limpio y a un ambientador de pino que Adrián había comprado específicamente para la ocasión. Pero bajo todo eso, bajo el plástico y el pino, había algo más. Había otro olor… el nuestro. El de nuestro viaje de regreso a casa, el principio de todo. El rítmico clic-clac de las dos sillas de seguridad infantiles en el asiento trasero era la única banda sonora de nuestro nuevo mundo. Eran dos pequeños reyes en sus tronos de plástico y tela, y cada sonido que emit