POV. Adrian
El murmullo del salón se había convertido en un zumbido constante, una cacofonía de ambición y dinero que me pesaba en los oídos. Sonreía, asentía, estrechaba manos, pero mi mente estaba en otro lugar. En una casa en el Upper East Side, con una mujer de cabello oscuro y ojos que contenían mi mundo. Miré mi reloj de muñeca, las agujas de oro brillando bajo la luz de las arañas. Las nueve y media. Demasiado tarde. La promesa que le había hecho a Amelia, "volveré antes de la cena", se