POV. Adrian
El salón de baile del hotel Ritz-Carlton era un hervidero de sonrisas falsas, copas de champán y ambición pura y dura. El murmullo de cientos de voces mezclado con la música del cuarteto de cuerda creaba un telón de fondo sofocante. Ocupaba la cabecera de la mesa principal, con mi chaqueta puesta y una expresión neutral diseñada para la perfección política. A mi derecha, un senador que había sido reconocido con el premio humanitario hablaba con gran vehemencia sobre la reforma fisca