POV. Adrian
Mi padre no repitió la orden. No lo necesitaba.
—Quiero hablar contigo a solas —ordenó, con esa voz que nunca pedía permiso, porque jamás lo había hecho.
Sentí a Amelia moverse a mi lado. No la miré de inmediato. Si lo hacía, sabía que algo en mí podía quebrarse, y no podía permitírmelo. Aún no. No frente a él.
Ella fue la primera en romper el silencio.
—Te espero en la habitación —murmuró con suavidad.
Asentí.
Su voz fue tranquila, pero su mano apretó la mía antes de soltarse, como