POV. Amelia
El vestido de seda azul zafiro se sentía como una segunda piel, una armadura pesada y extraña. Cada costura parecía susurrar las reglas de un mundo que no era el mío. El coche se deslizó por las calles iluminadas de la ciudad, un capullo de lujo y silencio que me separaba de la realidad. Adrian estaba a mi lado, impecable en su smoking negro, su perfil severo iluminado por las luces que pasaban como estrellas fugaces. No habíamos hablado mucho en el camino. La tensión entre nosotro