Los siguientes días fueron para adaptar la casa a nuestro gusto, mi hijo crecería tal vez no rodeado de excesivos lujos, pero sí con comodidad y mucho amor, mi padre insistió en poner seguridad por toda la casa el niño.
—Pero papá, aún falta mucho para que camine, tómalo con calma —le dije mientras sonreía al ver lo ilusionado que estaba.
—Mi nieto crecerá muy rápido, no ves lo enorme que está, cuando menos lo pienses ya estará caminando, es más, corriendo por toda la casa, hay que asegurarnos