Me encontraba en mi habitación, parada frente al espejo, mientras cepillaba mi cabello intentaba adivinar qué había pasado la noche anterior que había provocado que Massimo llegara en ese estado.
Alguien llamó a la puerta en ese momento, el ruido me sobresaltó, abrí rápidamente, me encontré con el ama de llaves que al verme sonrió cálidamente.
—Señorita Emilie, el señor Massimo me ha enviado para decirle que el chofer pasará a recogerla más tarde, dice que se arregle lo mejor posible, la espe