PUNTO DE VISTA DE RAFAEL
Me desperté con el sol entrando directamente en mi rostro y una sonrisa ya tirando de mis labios antes siquiera de abrir los ojos.
Nos habíamos besado. Teresa y yo realmente nos habíamos besado anoche, y el mundo no se había acabado. Si acaso, sentía que estaba empezando de nuevo.
La encontré en la cocina preparando café, todavía en pijama con el pelo recogido en un moño desordenado, y cuando me oyó entrar se giró con una sonrisa que hizo que mi corazón se saltara un la