PUNTO DE VISTA DE TERESA
Me desperté el día de la entrevista con el estómago hecho un nudo y un impulso abrumador de salir corriendo lo más lejos posible.
El equipo de peluquería y maquillaje llegó a las siete de la mañana, convirtiendo la sala de estar de Rafael en un salón improvisado con luces, espejos y más productos de los que había visto en toda mi vida. Me sentaron en una silla y se pusieron manos a la obra, transformándome de la Teresa normal en alguien que apenas reconocía.
Cuando fina