PUNTO DE VISTA DE TERESA**
Escuché el auto detenerse afuera y miré por la ventana para ver el BMW de Marcos en la entrada circular. Él bajó primero, rodeó el vehículo hasta el lado del pasajero y prácticamente tuvo que sacar a Rafael del asiento.
Mi estómago se hundió.
Rafael estaba borracho. Eso era tan poco propio de él que ya me estaba dirigiendo hacia la puerta antes de que llegaran al ascensor.
—Mami, ¿quién está aquí? —preguntó Lucía desde la sala, donde veía caricaturas.
—Papá llegó, mi