CELIA :
Los días pasaron y mi relación con Máximo iba creciendo cada vez más.
En estos momentos me encuentro almorzando en la empresa de Víctor junto a los demás empleados, cuándo Carolina se sienta junto a mí.
¿Ésta mujer no se cansa de molestar?
– Hola Celia ¿Cómo estás?
– Muy bien, gracias por preguntar... ¿Que quieres Carolina?
Digo con una sonrisa fingida.
Élla me mira mal, luego sonríe.
¿– Ya le enseñaste a tu hijo quién es su padre? Creo que merece saber eso... ¿Sabes? Es el futuro herede