Ha pasado una semana del accidente de Máximo y aún no ha despertado, los doctores me dicen que ha mejorado bastante y que despertará pronto.
Luego de mi suegra y yo darle una paliza a Carolina la entregamos a la policía para que sea investigada y juzgada por la ley.
Cierro los ojos para dormir un poco en el sillón de la habitación dónde se está quedando Máximo, pero un movimiento en la cama me despierta.
– Agua...
Escucho que Máximo susurra y me cóloco de pies inmediatamente.
– Oh, cielos despe