CELIA :
Tres horas han pasado y aún seguimos en la sala de espera.
– Estás muy pálida Celia ¿Te sientes bién?
Dice la madre de Máximo pasándome una botella de agua.
– Si, no se preocupe.
Digo con la mirada perdida y suspiro.
– Mi hijo es muy fuerte sé que saldrá bién de esta.
Dice la madre de Máximo mirando a la nada.
– Mamii.
Escucho la voz de mi pequeño que viene corriendo hacía mí.
Me levanto para abrazarlo.
– Ma, ¿Es verdad que papi está muy grave?
Me pregunta agitado.
– Él estará bi