La música retumba por todo el club; el ritmo, el efecto retumbar y las luces hacían que todo diera vueltas. Me senté en el mismo lugar a donde llegamos hace una hora. Noah estaba sentado en una esquina del sillón con un par de chicas a sus ambos lados; eché un vistazo y estaba muy ocupado compartiendo fluidos con sus lenguas. Rodeé los ojos de resignación. Entonces, ¿para esto me trajiste aquí, estúpido?
Sacudí la cabeza y me dispuse a levantarme del sillón para caminar. Me acerqué a la barra;