70: Sobrepasando.
Una mano pequeña, femenina, toco su espalda desnuda bajo aquel chorro de agua que caía desde la regadera, palmeándolo, como si quisiera reconfortar su dolor, parecida a aquella caricia que le regalo su madre aquel día en que falleció.
Girándose para ver a la persona que lo acariciaba de manera dulce y gentil, pudo ver a Emma Borbón, que lloraba mirándolo directamente a sus ojos.
— Daniel… — musitó Emma repentinamente, para luego entrar aun vestida a la ducha con el y abrazarse a su pecho.
La he