169: Amándola con el alma.
—¿Sí? Daniel
El hombre acaricio el rostro de esa mujer a la que amaba tanto y de la que no deseaba separarse nunca más.
—Yo…lamento no haberte dicho la verdad antes, pero, déjame explicártelo, por favor — suplicó.
Emma sonrió y asintió. Aunque ya sabia que su amado estaba sinceramente arrepentido, quería escucharlo, esta vez, frente a frente.
—Yo, nunca quise casarme con esa mujer, mi padre, bueno el, me comprometió con ella sin consultármelo, así se acostumbra entre las personas de sociedad, e