Capítulo 28

Adanna

Recorrimos todo el camino y buscamos pistas. Nos deteníamos algunas veces para hacer nuestras necesidades fisiológicas y comíamos algún fruto que encontrábamos en los árboles.

Sin embargo, no nos detuvimos en ninguna manada ni posada, tampoco dormimos en todo un día y medio completo, puesto que necesitábamos comprobar que no hubiera ningún espía que se nos adelantara, pero no encontramos absolutamente nada.

Llegamos a la manada al caer la noche, cansados y hambrientos, y yo necesitaba
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