Adanna
Recorrimos todo el camino y buscamos pistas. Nos deteníamos algunas veces para hacer nuestras necesidades fisiológicas y comíamos algún fruto que encontrábamos en los árboles.
Sin embargo, no nos detuvimos en ninguna manada ni posada, tampoco dormimos en todo un día y medio completo, puesto que necesitábamos comprobar que no hubiera ningún espía que se nos adelantara, pero no encontramos absolutamente nada.
Llegamos a la manada al caer la noche, cansados y hambrientos, y yo necesitaba