Conan la tomo, trato de calmarla.
—Por favor escúchame, déjame explicarte
Jena era comprensiva y podría sentarse a escuchar para entender cuando algo no estaba claro, pero en esta situación no habia nada que explicar, Conan no llego a dormir por disfrutar la compañía de una mujer.
—No es lo que piensas…
Maldición, esas palabras sonaban tan estúpidas.
—Suéltame Conan, —le daba horror imaginar que esas manos habían acariciado otro cuerpo, si él podía estar con quien deseara ¿por qué se habia bu