Conan entro a casa con un niño en sus brazos. No tenía a donde llevarlo, no deseaba buscar a Samara.
—¿Y eso?, ese niño de donde lo sacaste Conan
—Jena esta aquí? —Kenia sintió.
Conan observaba al niño de un año en sus brazos, era tan inocente, tan desprotegido, que más podria hacer, dejarlo, vengare de su madre en ese pequeño, a pesar de todo el dolor no tenía la sangre fría para hacerlo.
No podía mas que verlo con amor, con cuidados, y un poco de compasión. Que futuro le esperaba en la soleda