La joven de cabello castaño entro como un zombi cargando el costado de la cuna, sus pies no tocaban el piso, era tan extraño, una revolución en su pecho, una sensación impregnada en sus labios, la fuerza dominante, e imágenes inquietantes flotaban en su mente.
—¿Estas bien Alison? —se acercó su hermana al verla ensimismada, cuando sintió que alguien la tocaba se quitó de inmediato
Jena se sobresalto
Aliso ya solo agito la cabeza y se obligó a mostrar serenidad.
—Estoy bien, es que… —tenía que