Capítulo 100: Nacimiento.
Tres meses después...
El sol apenas asomaba cuando Celeste comenzó a sentir las primeras contracciones. La luz del amanecer filtrándose por las cortinas del hospital le daba a la habitación un tono casi místico.
—¡Duele! —exclamó Celeste, apretando fuertemente la mano de su hermana Tete.
—Vamos, hermanita, puja —la animó Mónica, desde el otro lado de la cama, compartiendo una mirada comprensiva con Tete.
—Respira y luego suelta cuando tengas los dolores —instruyó Tete, manteniendo la calma a pe