La víspera de la boda había llegado, trayendo consigo la emoción y los nervios propios de tan importante evento. Wilson tenía una sorpresa especial preparada para su hermano Thomoe, su cuñada Celeste, Dan, y su amada Tete.
Mónica estaba en el jardín con su bebé de apenas unos meses. El pequeño reía y agitaba sus manitas, mientras Mónica, sentada en una manta, jugaba con él. Dan los observaba desde una silla cercana, con una sonrisa de pura felicidad al ver a su esposa tan contenta. La escena er