La primera clase del lunes era precisamente filosofía, cosa que en verdad hizo que la semana de Eloísa comenzara realmente mal, había pasado casi toda la noche del domingo terminando una serie en maratón y cando vio la hora eran más de las dos de la mañana, y mas lo que le costó conciliar el sueño, apenas había dormido un par de horas antes de que la alarma sonara.
—Te juro que si no fuera por la clase de historia en la que tengo calificaciones bajas no habría venido —le susurró Eloísa a Lucía