Eloísa caminaba empujando su moto por la fría carretera vacía de la madrugada, Lucía empujaba desde atrás y ambas caminaban bajo el más pesado silencio, cada una en bajo sus propios pensamientos hasta que decidieron descansar en una esquina.
El alcohol a Eloísa ya se le había bajado un poco de la cabeza, pero aún seguía un poco mareada y se creía in capaz de manejar.
Cuando ambas salieron del baño Harrison había desaparecido, y su hermano les insistió en llevarlas a casa, pero Lucía se negó rot