El resto de la cena había resultado bastante interesante para Eloísa, entre ver la incomodidad de su padre y las miradas que se daban Ezequiel y Lucas, la hora y media que estuvo ahí se le pasó volando. Después de que terminó el postre se despidió con un:
—Tengo que estudiar para un examen —y subió a su habitación con los tacones en la mano. Quiso ponerse a buscar la entrevista en la que su hermano había salido del closet, pero le dio flojera ponerse a leer, así que tomó su celular y llamó a Lu