Sólo de la boca para afuera...
Anastasia permanecía inmóvil frente a la pantalla del portátil. Esperando ansiosa el correo de su médico.
El correo finalmente llegó. Con manos temblorosas abrió el archivo adjunto y comenzó a leer cada una de las páginas. El diagnóstico era exactamente el mismo que había recibido un año atrás. “No volvería a caminar.”
Frunció el ceño. Algo dentro de ella se negaba a aceptar aquel veredicto como definitivo. Después de todo lo ocurrido durante los últimos días, había comenzado a desconfiar de