La conversación entre los hermanos terminó envuelta en un largo silencio.
Sebastián dejó el vaso de whisky sobre la mesa de centro y se puso de pie.
—Será mejor que vayamos a dormir. Mañana tendremos que salir temprano si queremos llegar a Madrid a tiempo.
Jacobo asintió lentamente.
—Sí… creo que tienes razón.
Los dos se dirigieron hacia la escalera.
Antes de subir, Jacobo apoyó una mano sobre el hombro de su hermano.
—Todavía no es demasiado tarde para preguntarte qué es lo que realmen