La puerta trasera se abrió, Donato entró yendo directo a buscar a su esposa; luego de atravesar el pasillo se detuvo frente a la puerta principal. Ahí estaba ella, recostada contra la puerta con los ojos cerrados.
Dando pasos cortos se aproximó, Donato vio a una mujer completamente diferente a la que un día conoció, todo de ella robaba su atención, Donato no comprendía que tenía ella para que se hubiera convertido en una mujer irresistible.
El olor de su perfume golpeó contra su nariz, llevando a Donato a aquellas noches y momentos candentes de pasión que vivió junto a ella. Por un instante pasó de ser un frío y despiadado cazador a un cordero dócil.
Donato a pesar de las circunstancias buscaba acercarse a aquella mujer que había hecho que perdiera la cabeza por ella.
Sin que ella lo notara, Donato colocó las manos contra la puerta, una a cada lado del cuerpo de Fiorella, inclinó su rostro acercando sus labios a los suyos.
Al instante Fiorella abrió los ojos, aquel ambiente pesado co