Fiorella sonrió cuando él imitó su acción.
Donato colocó la argolla sobre la mano de ella.
Con una quietud que lo sobrepasaba.
Estaba ansioso, nervioso… tomando la mejor decisión de su vida.
Donato tomó las manos de Fiorella. Sentía la calidez de su piel y la ligera vibración de sus dedos, una señal de que a pesar de todo lo que habían pasado, el corazón todavía le bailaba con fuerza.
Como si se hubiese acabado de enamorar.
Él inhaló el aire frío que los acompañaba en esos momentos, lle