Bruno se había encargado de preparar al personal suficiente y con las mejores armas, aquella visita imprevista que le darían a Enzo no sería para dar una advertencia.
Se trataba de una condena a muerte que él ya había firmado al haber atacado a Fiorella y haber acabado con la vida de su hijo.
Los autos atravesaron la ciudad a toda velocidad yendo directo hasta el puerto que controlaba la familia Mancini, Enzo estaba encargado de recibir un contenedor lleno de mercancía ilegal.
De manera clande