Fiorella se encontraba sentada al lado de la barra de la cocina disfrutando de una taza con fruta en trozos, había pasado una de sus peores noches, el embarazo hacía que no pudiera estar cómoda.
A la distancia escucho que Donato estaba de regreso, ella ni siquiera se molestó en levantarse, las discusiones eran cada vez más fuertes, por más que ella intentaba hacer que aquella relación funcionara, Donato cada día se esforzaba para que todo fuera una mierda.
En aquella ocasión Fiorella lo único