Con el pasar de los días Fiorella descubre que bajó el papel de Leticia se ha convertido en un peón que vaga en medio de una guerra que no logra entender.
La cercanía con Donato provoca en Fiorella una mezcla entre miedo, ira y aquel deseo primitivo que su cuerpo no logra controlar.
A pesar de su estado, en las noches despierta con el cuerpo sudoroso, aquellos sueños donde Donato toma su cuerpo y la hace suya no la dejan tranquila.
Aquel profundo sentimiento de amor hacia Donato aún sigue existiendo y con la misma intensidad en su corazón, a diario se levanta motivada para querer acercarse, pero lo único que consigue es rechazo.
Hasta con la manera en que Donato respira le deja claro a Fiorella cuanto le molesta su presencia, su existencia, todo de ella se había convertido en su peor desgracia.
Lo sucedido con Francesco ha hecho que Vittorio permanezca firme, ante la solicitud de Donato por una audiencia, su padre se ha rehusado.
Luego de un largo día de trabajo Donato regresó a la