Los hombres de Donato llegaron primero a la villa, una vez que él hizo presencia se dirigió a su habitación y se cambió de ropa, Fiorella lo acompañó en todo momento.
Todo estaba preparado para que se encargara de recibir a Federico; en el patio trasero todos observaban con gran curiosidad a aquel hombre que se encontraba atado a una silla.
Dando pasos cortos y con una leve sonrisa en su rostro Donato se presentó con Federico, aquel encuentro para ninguno de los dos fue grato.
Federico de inm